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  • Mensaje del 6 de junio de 1985

    Queridos hijos, en los próximos días vendrán a esta parroquia personas de todas las naciones. Por lo tanto, os invito al amor: ante todo amad a los miembros de vuestra familia, y así podréis acoger y amar a todos los que vengan. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 30 de mayo de 1985

    Queridos hijos, nuevamente os invito a la oración con el corazón. Hijos queridos, que la oración se vuelva para vosotros el alimento de cada día, especialmente ahora que el trabajo en el campo os absorbe tanto y no podéis orar con el corazón. Orad y superaréis todo cansancio. La oración será para vosotros alegría y descanso. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 23 de mayo de 1985

    Queridos hijos, os invito de un modo especial a que en estos días abráis vuestros corazones al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está actuando especialmente a través de vosotros. Abrid vuestros corazones y ofrecedle vuestras vidas a Jesús para que Él pueda actuar en vuestros corazones y los pueda fortalecer en la fe. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 16 de mayo de 1985

    Queridos hijos, os invito a una oración más activa y también a una participación más activa en la Santa Misa. Deseo que la Santa Misa sea para vosotros una experiencia de Dios. Quiero deciros, sobre todo a los jóvenes, que os abráis al Espíritu Santo, porque Dios os quiere acercar a Él en estos tiempos en los que Satanás está obrando fuertemente. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 9 de mayo de 1985

    Queridos hijos, vosotros no sois conscientes de las gracias que el Señor os concede. En estos días en que el Espíritu Santo está obrando de un modo especial, vosotros no os dejáis movilizar. Vuestros corazones están vueltos hacia los bienes terrenos, y esos bienes os preocupan. Volved vuestros corazones a la oración y pedid que el Espíritu Santo se derrame en vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 7 de mayo de 1985

    Última aparición diaria de Nuestra Señora, la Virgen confió a Ivanka el décimo secreto y le dijo que recibiría una aparición anual en el aniversario de las apariciones (25 de junio). La Virgen le dijo:

    «Mi querida niña, hoy es nuestro último encuentro, pero no te entristezcas, porque vendré a visitarte en cada aniversario de la aparición, menos en este primero de ahora. Mi niña, no creas que has hecho algo equivocado y que por eso no deseo venir más. No, eso no es verdad. Tú has aceptado y cumplido con todo tu corazón los planes que mi Hijo y yo teníamos para ti. Siéntete contenta porque soy tu Madre y te amo con todo mi corazón. Ivanka, gracias por haber respondido a la llamada de mi Hijo y por haber perseverado, y por estar siempre junto a Él y permanecer todo el tiempo que Él ha considerado necesario. Mi niña, di a tus amigos que mi Hijo y yo estaremos siempre con ellos cuando nos busquen y llamen. Lo que te he dicho a lo largo de estos años acerca de los SECRETOS, todavía no es el momento de decírselo a nadie. Ivanka, la gracia que tú y los otros habéis recibido, ¡nadie en esta tierra la ha recibido hasta ahora!».

    ÚLTIMA APARICIÓN DIARIA A IVANKA

     

  • Mensaje del 2 de Mayo de 1985

    Queridos hijos, hoy los invito a la orar con el corazón y no sólo por hábito. Algunos vienen y no quieren entrar en la oración del corazón. Por eso, como una Madre los invito a que oren para que la oración prevalezca en sus corazones en cualquier situación. Gracias por haber respondido a mi llamado.

  • Mensaje del 2 de mayo de 1985

    Queridos hijos, hoy os invito a orar con el corazón, y no solo por costumbre. Algunos vienen y no quieren entrar en la oración del corazón. Por eso, como una Madre, os invito a que oréis para que la oración prevalezca en vuestros corazones en cualquier situación. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 25 de abril de 1985

    Queridos hijos, hoy quiero invitaros a que comencéis a cultivar vuestros corazones como cultiváis vuestros campos. Cultivad y cambiad vuestros corazones para que el nuevo Espíritu de Dios pueda habitar en vuestros corazones. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 18 de abril de 1985

    Queridos hijos, hoy os doy las gracias por la apertura de vuestros corazones. Me regocijo por cada corazón que se abre al Señor, sobre todo por los de esta parroquia. ¡Regocijaos conmigo! Ofreced todas las oraciones para que se abran los corazones que están bajo el peso del pecado. Así lo deseo y el Señor lo desea a través de mí. Gracias por haber respondido a mi llamada.

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