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  • Mensaje del 17 de octubre de 1985

    Queridos hijos, cada cosa tiene su tiempo. Hoy os invito a comenzar a trabajar en vuestros corazones. Ahora que habéis terminado todos los trabajos del campo, encontráis tiempo para limpiar hasta los rincones menos importantes, pero dejáis de lado vuestros corazones. Trabajad más y, con amor, limpiad cada rincón de vuestro corazón. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 10 de octubre de 1985

    Queridos hijos, hoy también quiero invitaros a que viváis los mensajes en la parroquia. Quiero invitar particularmente a los jóvenes de esta parroquia que me es tan querida. Queridos hijos, si vivís los mensajes viviréis también la semilla de la santidad. Como vuestra Madre, deseo llamaros a todos a la santidad para que podáis transmitirla a los otros. Vosotros sois un espejo para los demás. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 3 de octubre de 1985

    Queridos hijos, deseo invitaros a que agradezcáis a Dios por todas las gracias que Él os ha dado. Dadle gracias al Señor por todos sus dones y glorificadlo. Queridos hijos, aprended a ser agradecidos en las pequeñas cosas y así sabréis dar gracias también por las cosas grandes. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 26 de septiembre de 1985

    Queridos hijos, os agradezco todas vuestras oraciones y todos vuestros sacrificios. Deseo invitaros, queridos hijos, a renovar los mensajes que os estoy dando. Sobre todo practicad el ayuno, porque con el ayuno lograréis llevar completamente a cabo el plan que Dios tiene sobre Medjugorje. Con esto me daréis una gran alegría. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 20 de septiembre de 1985

    Queridos hijos, hoy os invito a vivir con humildad todos los mensajes que os estoy dando. Queridos hijos, no caigáis en soberbia por el hecho de vivir los mensajes. No vayáis por ahí diciendo: «nosotros los vivimos». Si lleváis los mensajes en el corazón y los vivís, todos se darán cuenta y no habrá necesidad de palabras, que sólo sirven para los que no escuchan. Vosotros no tenéis la necesidad de hablar. Vosotros, queridos hijos, sólo tenéis que vivirlos y dar testimonios con vuestras vidas. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 12 de septiembre de 1985

    Queridos hijos, en estos días os invito a poner la cruz en el centro de todo. Orad especialmente ante la Cruz porque de ella se derraman grandes gracias. En estos días, haced en vuestras casas una consagración especial a la Cruz. Prometed no ofender más a Jesús ni a la Cruz y que no pronunciaréis más blasfemias. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 5 de septiembre de 1985

    Queridos hijos, hoy os agradezco todas vuestras oraciones. Orad aún más para que Satanás se aleje de este lugar. Queridos hijos, el plan de Satanás ha fracasado. Orad para que se realice todo lo que Dios tiene planeado para esta parroquia. Os agradezco particularmente a los jóvenes por todos los sacrificios que habéis ofrecido. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 29 de agosto de 1985

    Queridos hijos, os invito a la oración, especialmente en estos días en los que Satanás quiere servirse de los frutos de vuestras viñas. Orad para que el plan de Satanás no tenga éxito. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 22 de agosto de 1985

    Queridos hijos, hoy quiero deciros que el Señor os enviará pruebas que vosotros podréis superar con la oración. Dios os prueba a través de vuestras ocupaciones cotidianas. Por lo tanto, orad para poder superar cada prueba con una paz absoluta. A través de cada prueba salid más abiertos a Dios y acercaos a Él con amor. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 15 de agosto de 1985

    Queridos hijos, hoy os bendigo y quiero deciros que os amo y os invito a vivir mis mensajes. Hoy os bendigo a todos con la bendición solemne que el Todopoderoso me ha concedido. Gracias por haber respondido a mi llamada.

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