|

  • Mensaje del 26 de diciembre de 1985

    Queridos hijos, deseo agradeceros a todos aquellos que habéis escuchado mis mensajes y que habéis vivido el día de Navidad como yo os dije. De ahora en adelante, ya purificados de vuestros pecados, deseo guiaros en el amor. Entregadme vuestros corazones. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 19 de diciembre de 1985

    Queridos hijos, hoy os invito al amor al prójimo. Si vosotros amáis a vuestro prójimo, experimentaréis mejor a Jesús, especialmente en el día de Navidad. Dios os dará grandes gracias si os abandonáis a Él. Deseo de manera especial para la Navidad dar a las madres mi bendición maternal. Jesús bendecirá a los demás con Su bendición. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 12 de diciembre de 1985

    Queridos hijos, os invito para que en la Navidad glorifiquemos juntos a Jesús. Ese día os daré a Jesús de una manera especial, y mi invitación para ese día es la de glorificar conmigo a Jesús y Su nacimiento. Queridos hijos, el día de Navidad orad más y pensad más en Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 5 de diciembre de 1985

    Queridos hijos, os invito a que os preparéis para la fiesta de la Navidad con oración, penitencia y obras de amor. No os preocupéis tanto, hijos queridos, por las cosas materiales, porque de ese modo no podréis vivir la Navidad. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 28 de noviembre de 1985

    Queridos hijos, deseo agradeceros a todos, especialmente a los jóvenes, todo lo que habéis hecho por mí. Queridos hijos, os ruego que os dediquéis conscientemente a la oración y así, en la oración, descubriréis la grandeza de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 21 de noviembre de 1985

    Queridos hijos, deseo recordaros que este tiempo es especialmente para vosotros, los de la parroquia. Durante el verano, decís que tenéis demasiado trabajo. Ahora no hay trabajo en el campo y por esta razón os invito a que trabajéis en vosotros mismos. Venid a la Santa Misa porque este tiempo os ha sido concedido. Queridos hijos, sois muchos los que venís regularmente, a pesar del mal tiempo, porque me amáis y queréis mostrarme así vuestro amor. Espero que todos vosotros me demostréis vuestro amor viniendo a la Misa, y el Señor os recompensará generosamente. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 14 de noviembre de 1985

    Queridos hijos, yo, vuestra Madre, os amo y deseo invitaros a la oración. Soy incansable, queridos hijos, y os llamo aun cuando estáis lejos de mi corazón. Soy vuestra Madre y sufro por cada uno de mis hijos que se pierde, pero os perdono enseguida y me regocijo por cada hijo mío que regresa a mí. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 7 de noviembre de 1985

    Queridos hijos, os invito a amar al prójimo y sobre todo a amar a quienes os hacen daño. Así, con amor, vosotros podréis discernir las intenciones del corazón. Orad y amad, queridos hijos. Con el amor podréis hacer también aquello que os parece imposible. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 31 de octubre de 1985

    Queridos hijos, hoy os invito a trabajar en la iglesia. Os amo a todos por igual y deseo que todos trabajéis según vuestra propia capacidad. Yo sé, queridos hijos, que vosotros podéis hacerlo pero no lo hacéis porque os consideráis limitados e insignificantes para esas cosas. Sed valientes y ofreced pequeñas flores a la Iglesia y a Jesús, para que todos os sintáis contentos. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 24 de octubre de 1985

    Queridos hijos, día tras día deseo revestiros de santidad, de bondad, de docilidad y de amor a Dios, a fin de que día a día vosotros seáis más bellos y estéis más dispuestos para el Señor. Queridos hijos, escuchad y vivid mis mensajes. Yo deseo guiaros. Gracias por haber respondido a mi llamada.

Icono donaciones

Donaciones

Ayúdanos a que el mayor número de personas pueda vivir la experiencia del Amor de Dios por medio de los mensajes de María.