«Queridos hijos, hoy os invito a la oración del corazón. Durante este tiempo de gracia deseo que cada uno de vosotros se una a Jesús. Sin la oración incesante no podéis sentir la belleza y la grandeza que Dios os ofrece. Por eso, hijos míos, llenad siempre vuestros corazones aún con las oraciones más pequeñas. Estoy con vosotros y velo constantemente por cada corazón que se entrega a mí. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Archivo de mensajes
-
Mensaje del 25 de febrero de 1989
«Queridos hijos, hoy os invito a la oración del corazón. Durante este tiempo de gracia deseo que cada uno de vosotros se una a Jesús. Sin la oración incesante no podéis sentir la belleza y la grandeza que Dios os ofrece. Por eso, hijos míos, llenad siempre vuestros corazones aún con las oraciones más pequeñas. Estoy con vosotros y velo constantemente por cada corazón que se entrega a mí. Gracias por haber respondido a mi llamada».
-
Mensaje del 25 de Enero de 1989
¡Queridos hijos! También hoy os invito al camino de la santidad. Orad para que podáis comprender la belleza de este camino en el que Dios se manifiesta a vosotros de manera especial. Orad, para que podáis estar abiertos a todo lo que Dios desea hacer a través de vosotros y para que podáis agradecer a Dios en vuestras vidas y regocijaros por todo lo que El hace por medio de cada uno de vosotros. Yo os doy mi bendición. Gracias por haber respondido a mi llamada.
-
Mensaje del 25 de Diciembre de 1988
«Queridos hijos, os invito a la paz. Vivid la paz en vuestros corazones y a vuestro alrededor para que todos podáis conocer la paz, que no proviene de vosotros sino de Dios. Hijos míos, hoy es una gran día, regocijaos conmigo. Celebrad el nacimiento de Jesús con mi paz, la paz con la que he venido como vuestra Madre, Reina de la Paz. Hoy os doy mi bendición especial. Llevadla a toda criatura para que todas tengan paz. Gracias por haber respondido a mi llamada»
-
Mensaje del 25 de Noviembre de 1988
«Queridos hijos, os invito a la oración para que en la oración os encontréis con Dios. Dios se ofrece y se da a vosotros, pero desea que vosotros respondáis con libertad a Su llamada. Por eso, hijos míos, encontrad durante el día el tiempo para poder orar en paz y con humildad y encontraros con Dios el Creador. Estoy con vosotros e intercedo ante Dios por vosotros. Por lo tanto, velad a fin de que cada encuentro en la oración sea un gozo por haber encontrado a Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada»
-
Mensaje del 25 de Octubre de 1988
«Queridos hijos, os invito a vivir diariamente los mensajes que os doy. De manera especial, hijos míos, deseo acercaros más al Corazón de Jesús. Por eso, hijos míos, hoy os invito a la oración dirigida a mi querido Hijo Jesús a fin de que todos vuestros corazones sean de Él. Y también os invito a consagraros a mi Corazón Inmaculado. Deseo que os consagréis personalmente, como familias y como parroquias, de modo tal que todos vosotros pertenezcáis a Dios a través de mis manos. Por eso, hijos míos, orad para poder comprender el valor de estos mensajes que os doy. No pido nada para mí misma sino que pido todo para la salvación de vuestras almas. Satanás es fuerte y por eso, hijos míos queridos, refugiaos por medio de la oración incesante en mi Corazón maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada»
-
Mensaje del 25 de Septiembre de 1988
«Queridos hijos, os invito a todos, sin distinción, al camino de la santidad en vuestras vidas. Dios os ha concedido el don de la santidad. Orad para poder conocerlo mejor y poder así dar testimonio de Dios con vuestras vidas. Queridos hijos, os bendigo e intercedo por vosotros antes Dios para que vuestros caminos y vuestros testimonios sean completos y una alegría para Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada»
-
Mensaje del 25 de Agosto de 1988
«Queridos hijos, hoy os invito a regocijaros por la vida que Dios os concede. Hijos míos, alegraos en Dios el Creador porque Él os ha creado de manera tan maravillosa. Orad para que vuestras vidas sean una gozosa acción de gracias que brote de vuestros corazones como un río de alegría. Hijos míos, dad gracias sin cesar por todo lo que tenéis, por cada pequeño don que Dios os ha concedido. De este modo, la bendición gozosa de Dios descenderá siempre en vuestras vidas. Gracias por haber respondido a mi llamada»
-
Mensaje del 25 de julio de 1988
«Queridos hijos, hoy os invito al abandono total a Dios. Todo lo que hagáis y todo lo que poseáis entregádselo a Dios para que Él pueda reinar en vuestras vidas como el Rey de todo. No tengáis miedo porque estoy con vosotros aún cuando penséis que no hay camino de salida y que Satanás reina. Os traigo la paz, soy vuestra Madre y la Reina de la Paz. Os bendigo con la bendición del gozo a fin de que Dios sea todo para vosotros en la vida. Solo así el Señor podrá guiaros a través de mí hacia las profundidades de la vida espiritual. Gracias por haber respondido a mi llamada»
-
Mensaje del 25 de junio de 1988
«Queridos hijos, hoy os invito al amor que es leal y agradable a Dios. Hijos míos, el amor lo acepta todo, aún lo que es duro y amargo, por amor a Jesús, que es Amor. Por eso, queridos hijos, orad a Dios para que Él venga en vuestra ayuda, pero no según vuestros deseos sino según Su Amor. Abandonaos a Dios para que Él pueda sanaros, consolaros y perdonaros por todo aquello que está en vosotros y os impide avanzar en el camino del amor. Así Dios podrá modelar vuestras vidas y vosotros creceréis en el amor. Glorificad a Dios, hijos míos, con el Himno a la Caridad (1 Cor 13) para que el amor de Dios pueda crecer en vosotros día a día hasta alcanzar la plenitud. Gracias por haber respondido a mi llamada»
-
Mensaje del 25 de mayo de 1988
«Queridos hijos, os invito al total abandono a Dios. Orad, hijos míos, para que Satanás no os sacuda como ramas al viento. Sed fuertes en Dios. Deseo que a través de vosotros el mundo entero conozca al Dios de la alegría. Dad testimonio con vuestras vidas del gozo divino. No estéis angustiados ni preocupados. Dios os ayudará y os mostrará el camino. Deseo que améis a todos, a buenos y a malos, con mi amor. Solo así el amor reinará en el mundo. Hijos míos, vosotros sois míos; os amo y deseo que os abandonéis a mí para que pueda conduciros hasta Dios. Orad incesantemente para que Satanás no pueda sacar ventajas de vosotros. Orad para que comprendáis que sois míos. Os bendigo con la bendición del gozo. Gracias por haber respondido a mi llamada»

Archivo
Mensajes por vidente
Donaciones
Ayúdanos a que el mayor número de personas pueda vivir la experiencia del Amor de Dios por medio de los mensajes de María.






