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Virgen de Medjugorje

Mensajes

Último mensaje de la Virgen de Medjugorje

La aparición duró 5 minutos, desde las 9:45 hasta las 9:50 horas. Mirjana dijo que se notaba a la Virgen firme y clara en sus palabras. Bendijo a todos los presentes  y dio el siguiente mensaje:

«Queridos hijos, hoy os llamo al amor y a la misericordia. Daos amor unos a otros así como vuestro Padre os lo da. Sed misericordiosos (pausa) con el corazón. Haced buenas obras, no dejéis pasar mucho tiempo en hacerlas. Cada obra de misericordia que viene del corazón os acerca más a mi Hijo»

 

  • Mensaje anual del 18 de marzo de 2001 a Mirjana

    La aparición duró 5 minutos, desde las 9:45 hasta las 9:50 horas. Mirjana dijo que se notaba a la Virgen firme y clara en sus palabras. Bendijo a todos los presentes  y dio el siguiente mensaje:

    «Queridos hijos, hoy os llamo al amor y a la misericordia. Daos amor unos a otros así como vuestro Padre os lo da. Sed misericordiosos (pausa) con el corazón. Haced buenas obras, no dejéis pasar mucho tiempo en hacerlas. Cada obra de misericordia que viene del corazón os acerca más a mi Hijo»

     

  • Mensaje del 25 de Febrero de 2001

    Queridos hijos, este es un tiempo de gracia. Por eso, orad, orad, orad hasta que comprendáis el amor de Dios por cada uno de vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 25 de Enero de 2001

    Queridos hijos, hoy os invito a renovar la oración y el ayuno, incluso con mayor entusiasmo, hasta que la oración se convierta en alegría para vosotros. Hijos míos, quien reza no teme el futuro, y quien ayuna no teme al mal. Os repito una vez más: solo con la oración y el ayuno hasta las guerras pueden ser detenidas; las guerras de vuestra incredulidad y de vuestro miedo por el futuro. Estoy con vosotros y os enseño, hijos míos: en Dios está vuestra paz y vuestra esperanza. Por eso acercaos a Dios y ponedlo en el primer lugar de vuestras vidas. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje anual a Jakov del 25 de diciembre de 2000

    Queridos hijos, hoy, cuando Jesús nace y por Su nacimiento trae inconmensurable alegría, amor y paz, yo os llamo especialmente a que le deis vuestro «Sí» a Jesús. Abrid vuestros corazones, para que Jesús entre en ellos, venga a habitar en ellos y comience a obrar a través de vosotros. Sólo así podréis comprender la verdadera belleza del amor de Dios, de su alegría y su paz. Hijos queridos, regocijaos en el nacimiento de Jesús y orad por todos aquellos corazones que no se han abierto a Jesús, para que así pueda entrar en cada uno de vuestros corazones y pueda empezar a obrar a través de ellos. De este modo, cada persona será un ejemplo y una verdadera persona por medio de la cual Dios obra».

    La aparición comenzó a las 15:20h. y duró 10 minutos. La Virgen llegó llena de alegría con el Niño Jesús en sus brazos y les bendijo a todos.

  • Mensaje del 25 de Diciembre de 2000

    ¡Queridos hijos! Hoy, cuando Dios me ha permitido estar con vosotros, con el Niño Jesús en brazos, me regocijo con vosotros y le doy gracias a Dios por todo lo que ha hecho en este año jubilar. Agradezco especialmente a Dios por todas las vocaciones de quienes han expresado un Sí pleno a Dios. Os bendigo a todos con mi bendición y la bendición de Jesús recién nacido. Oro por todos vosotros para que la alegría nazca en vuestros corazones para que también vosotros sintáis la alegría que yo tengo hoy. Os traigo en este Niño al Salvador de vuestros corazones y a Aquél que os invita a la santidad de vida. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 25 de Noviembre de 2000

    Queridos hijos, hoy, cuando el cielo está de manera especial cerca de vosotros, os invito a la oración, para que a través de la oración pongáis a Dios en primer lugar. Hijos míos, hoy estoy cerca de vosotros y os bendigo a cada uno con mi bendición maternal, para que tengáis fuerza y amor para todas las personas que encontréis en vuestra vida terrena y que podáis dar el amor de Dios. Me regocijo con vosotros y deseo deciros que vuestro hermano Slavko ha nacido al Cielo y que intercede por vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 25 de Octubre de 2000

    ¡Queridos hijos! Hoy deseo abrir mi corazón maternal e invitarlos a todos a orar por mis intenciones. Deseo renovar con vosotros la oración e invitaros al ayuno, el cual deseo ofrecer a mi Hijo Jesús para la venida de un tiempo nuevo, un tiempo de primavera. En este año jubilar, muchos corazones se han abierto a mí y la Iglesia se renueva en el Espíritu. Me regocijo con vosotros y doy gracias a Dios por este regalo, y a vosotros hijos míos, os invito que oréis, oréis, oréis hasta que la oración se convierta en alegría para vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 25 de Septiembre de 2000

    ¡Queridos hijos! Hoy os invito a abriros a la oración. Que la oración se convierta en alegría para vosotros. Renovad la oración en vuestras familias, formad grupos de oración, y así experimentaréis alegría en la oración y en comunión. Todos lo que oráis y sois miembros de grupos de oración, estad abiertos a la voluntad de Dios en el corazón y dad testimonio con alegría del amor de Dios. Estoy con vosotros, os llevo a todos en mi corazón y os bendigo con mi bendición materna. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 25 de Agosto de 2000

    ¡Queridos hijos! Deseo compartir con vosotros mi alegría. En mi Corazón Inmaculado siento que sois muchos los que os habéis acercado a mí y que lleváis de una manera especial en vuestros corazones la victoria de mi Corazón Inmaculado, al orar y convertíos. Deseo agradeceros y alentaros, para que con el amor y la fuerza del Espíritu Santo trabajéis más para Dios y Su reino. Estoy con vosotros y os bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada.

  • Mensaje del 25 de Julio de 2000

    ¡Queridos hijos! No olvidéis que estáis aquí en la tierra en camino hacia la eternidad y que vuestra morada está en los cielos. Por eso, hijos míos, estad abiertos al amor de Dios y dejad el egoísmo y el pecado. Que vuestra alegría sea únicamente el descubrir a Dios en la oración diaria. Por eso, aprovechad este tiempo y orad, orad, orad. Dios está cerca de vosotros en la oración y a través de la oración. Gracias por haber respondido a mi llamada.

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