|

Virgen de Medjugorje

Mensajes

Último mensaje de la Virgen de Medjugorje

“Queridos hijos, mientras os miro a vosotros que amáis a mi Hijo, mi Corazón se llena de ternura. Os bendigo con mi bendición maternal.

Con mi bendición maternal bendigo también a vuestros pastores: a ellos que pronuncian las palabras de mi Hijo, que bendicen con Sus manos y que tanto le aman, que están dispuestos a hacer con alegría cualquier sacrificio por Él. Ellos le están siguiendo a Él, que fue el primer Pastor, el primer Misionero.

Hijos míos, apóstoles de mi amor, para todos los que amáis a través de mi Hijo, vivir y trabajar para otros es el gozo y consuelo de la vida terrenal. Si mediante la oración, el amor y el sacrificio el Reino de Dios está en vuestros corazones, entonces vuestra vida será alegre y serena. Entre los que aman a mi Hijo y se aman recíprocamente por medio de Él, no son necesarias las palabras. Una mirada es suficiente para que se escuchen las palabras que no se pronuncian y los sentimientos que no se expresan. Allí donde reina el amor, ya no cuenta el tiempo. Nosotros estamos con vosotros. Mi Hijo os conoce y os ama. El amor es lo que os conduce a mí, y por medio de ese amor, vendré a vosotros y os hablaré de las obras de la salvación. Deseo que todos mis hijos tengan fe y sientan mi amor maternal que os lleva a Jesús. Por eso, hijos míos, dondequiera que vayáis, iluminad con amor y fe, como apóstoles del amor. Os doy las gracias.”

  • Mensaje del 2 de diciembre de 2019

    “Queridos hijos, mientras os miro a vosotros que amáis a mi Hijo, mi Corazón se llena de ternura. Os bendigo con mi bendición maternal.

    Con mi bendición maternal bendigo también a vuestros pastores: a ellos que pronuncian las palabras de mi Hijo, que bendicen con Sus manos y que tanto le aman, que están dispuestos a hacer con alegría cualquier sacrificio por Él. Ellos le están siguiendo a Él, que fue el primer Pastor, el primer Misionero.

    Hijos míos, apóstoles de mi amor, para todos los que amáis a través de mi Hijo, vivir y trabajar para otros es el gozo y consuelo de la vida terrenal. Si mediante la oración, el amor y el sacrificio el Reino de Dios está en vuestros corazones, entonces vuestra vida será alegre y serena. Entre los que aman a mi Hijo y se aman recíprocamente por medio de Él, no son necesarias las palabras. Una mirada es suficiente para que se escuchen las palabras que no se pronuncian y los sentimientos que no se expresan. Allí donde reina el amor, ya no cuenta el tiempo. Nosotros estamos con vosotros. Mi Hijo os conoce y os ama. El amor es lo que os conduce a mí, y por medio de ese amor, vendré a vosotros y os hablaré de las obras de la salvación. Deseo que todos mis hijos tengan fe y sientan mi amor maternal que os lleva a Jesús. Por eso, hijos míos, dondequiera que vayáis, iluminad con amor y fe, como apóstoles del amor. Os doy las gracias.”

  • Mensaje del 25 de noviembre de 2019

    “Queridos hijos, que este tiempo sea para vosotros tiempo de oración. Sin Dios no tenéis paz. Por eso, hijos míos, orad por la paz en vuestros corazones y en vuestras familias, para que Jesús pueda nacer en vosotros y os dé Su amor y Su bendición. El mundo está en guerra porque los corazones están llenos de odio y de envidia. Hijos míos, se ve en los ojos inquietud porque no habéis permitido a Jesús que nazca en vuestras vidas. Buscadlo, rezad y Él se dará a vosotros en el Niño que es alegría y paz. Yo estoy con vosotros y oro por vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

  • Mensaje del 2 de noviembre de 2019

    “Queridos hijos: mi Hijo amado siempre ha orado y glorificado al Padre Celestial. Siempre le ha dicho todo a Él y ha confiado en Su voluntad. Es lo que vosotros, hijos míos, también deberíais hacer, porque el Padre Celestial siempre escucha a sus hijos. Un corazón en un corazón – amor, luz y vida. El Padre Celestial se ha dado mediante un rostro humano, y ese rostro es el rostro de mi Hijo. Vosotros, apóstoles de mi amor, siempre deberíais llevar el rostro de mi Hijo en vuestros corazones y en vuestros pensamientos. Siempre deberíais pensar en Su amor y en Su sacrificio. Deberíais orar de manera que siempre sintáis Su presencia, porque, apóstoles de mi amor, esa es la forma de ayudar a todos aquellos que no conocen a Mi Hijo, que no han conocido Su amor. Hijos míos, leed el Libro del Evangelio que siempre es algo nuevo. Es lo que os une a mi Hijo quien nació para llevar palabras de vida a todos mis hijos y para sacrificarse por todos. Apóstoles de mi amor, guiados por el amor a mi Hijo, llevad amor y paz a todos vuestros hermanos. No juzguéis a nadie. Amad a cada uno mediante el amor de mi Hijo. De esta manera, estaréis cuidando vuestra alma: es lo más precioso que os pertenece verdaderamente. Os doy las gracias.”

  • Mensaje del 25 de octubre de 2019

    Mensaje de la Virgen Reina de la Paz del 25 de octubre de 2019. Medjugorje. Bosnia Herzegovina.

    Queridos hijos, hoy os invito a la oración. ¡Que la oración sea un bálsamo para vuestra alma! porque el fruto de la oración es la alegría, es dar, es testimoniar a Dios a los demás a través de vuestras vidas. Hijos míos, al entregaros totalmente a Dios, Él se ocupará de todo y os bendecirá, y vuestros sacrificios tendrán sentido. Estoy con vosotros y os bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!.

  • Mensaje del 2 de octubre de 2019

    «Queridos hijos: la voluntad y el amor del Padre Celestial hacen que yo esté aquí, en medio de vosotros, para ayudaros con amor maternal al crecimiento de la fe en vuestro corazón, para que podáis comprender verdaderamente el propósito de la vida terrenal y la grandeza de la vida celestial. Hijos míos, la vida terrenal es el camino hacia la eternidad, hacia la verdad y la vida, hacia mi Hijo. Quiero llevaros por ese camino. Vosotros, hijos míos, vosotros que siempre tenéis sed de más amor, verdad y fe, sabed que solo existe una fuente de la cual podéis beber: la confianza en el Padre Celestial, la confianza en Su amor. Abandonaos completamente a Su voluntad y no temáis. Todo lo que sea mejor para vosotros, todo lo que os lleve a la vida eterna, os será dado. Comprenderéis que el propósito de la vida no siempre es ansiar y tener, sino amar y dar. Tendréis verdadera paz y verdadero amor, seréis apóstoles del amor; con vuestro ejemplo haréis que esos hijos míos que no conocen a mi Hijo y Su amor deseen conocerlo. Hijos míos, apóstoles de mi amor, adorad conmigo a mi Hijo y amadlo por encima de todo. Procurad vivir siempre en Su verdad. Os doy las gracias.»

  • Mensaje del 25 de septiembre de 2019

    “Queridos hijos, hoy os invito a orar por mis intenciones para que os pueda ayudar. Hijos míos, rezad el Rosario y meditad los misterios del Rosario, porque también vosotros en vuestra vida atravesáis por alegrías y tristezas. De ese modo, convertiréis los misterios en vuestra vida, porque la vida es un misterio hasta que no la ponéis en las manos de Dios. Así tendréis la experiencia de la fe, como cuando Pedro encontró a Jesús, y el Espíritu Santo le llenó su corazón. También vosotros, hijos míos, estáis llamados a testimoniar viviendo el amor con que Dios os envuelve día a día con mi presencia. Por eso, hijos míos, sed abiertos y orad con el corazón en la fe. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”.

     

  • Mensaje del 2 de septiembre de 2019

    “Queridos hijos, ¡orad! Rezad el Rosario cada día, esa corona de flores que me enlaza directamente, como Madre, con vuestros dolores, sufrimientos, deseos y esperanzas.

    Apóstoles de mi amor, estoy con vosotros por la gracia y el amor de mi Hijo, y os pido oraciones. El mundo tiene mucha necesidad de vuestras oraciones para que las almas se conviertan. Abrid con total confianza vuestros corazones a mi Hijo, y Él escribirá en ellos un resumen de Su palabra: eso es el amor. Vivid un vínculo indisoluble con el Sagrado Corazón de Mi Hijo. Hijos míos, como Madre os digo que ya es hora de que os arrodilléis ante mi Hijo, que lo reconozcáis como vuestro Dios, el centro de vuestra vida. Ofrecedle dones, lo que Él más ama es el amor al prójimo, la misericordia y un corazón puro.

    Apóstoles de mi amor, muchos de mis hijos aún no reconocen a mi Hijo como su Dios, aún no han conocido Su amor. Pero vosotros, con vuestra oración pronunciada desde un corazón puro y abierto, con los dones que ofrecéis a mi Hijo, haréis que se abran, incluso los corazones más endurecidos.

    Apóstoles de mi amor, el poder de la oración, pronunciada desde el corazón -la poderosa oración llena de amor-, cambia el mundo. Por eso, hijos míos, orad, orad, orad. Yo estoy con vosotros. ¡Os doy las gracias!”

  • Mensaje del 25 de agosto de 2019

    “Queridos hijos, orad, trabajad y testimoniad con amor el Reino de los Cielos, para que podáis estar bien aquí en la tierra. Hijos míos, Dios bendecirá el céntuplo vuestro esfuerzo y seréis testigos entre los pueblos, las almas de los no creyentes sentirán la gracia de la conversión y el cielo estará agradecido por vuestros esfuerzos y sacrificios. Hijos míos, testimoniad con el Rosario en la mano que sois míos y decidíos por la santidad. Gracias por haber respondido a mi llamada”.

  • Mensaje del 2 de agosto de 2019

    “Queridos hijos, ¡grande es el amor de mi Hijo! Si conocierais la grandeza de su amor, no dejaríais de adorarlo y agradecerle. Él está siempre vivo con vosotros en la Eucaristía, porque la Eucaristía es su Corazón. La Eucaristía es el corazón de la fe.

    Él nunca os ha abandonado: aun cuando habéis procurado alejaros de Él, Él de vosotros no se ha alejado. Por eso mi Corazón materno se siente feliz cuando ve que, llenos de amor, regresáis a Él; cuando veo que acudís a Él por el camino de la reconciliación, del amor y de la esperanza.

    Mi Corazón materno sabe que, cuando vosotros emprendéis el camino de la fe, sois brotes, capullos, pero, con la oración y el ayuno, seréis frutos, mis flores, los apóstoles de mi amor. Seréis portadores de luz e iluminareis, con amor y sabiduría, a todos alrededor vuestro.

    Hijos míos, como Madre os pido: orad, reflexionad, contemplad. Todo lo hermoso, doloroso, alegre, santo, que os ocurre, os hace crecer espiritualmente; hace que en vosotros crezca mi Hijo. Hijos míos, abandonaos en Él, creedle a Él, confiad en Su amor; que sea Él quien os guíe. Que la Eucaristía sea el lugar donde alimentéis vuestras almas, y luego difundid el amor y la verdad, y testimoniad a mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”

  • Mensaje del 25 de julio de 2019

    “¡Queridos hijos! Mi llamada para vosotros es la oración. Que la oración sea para vosotros alegría y una corona que os una a Dios. Hijos míos, vendrán las pruebas y vosotros no seréis fuertes y el pecado reinará, pero si sois míos venceréis, porque vuestro refugio será el Corazón de mi Hijo Jesús. Por eso, hijos míos, regresad a la oración hasta que la oración se convierta en vida para vosotros, de día y de noche. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Icono donaciones

Donaciones

Ayúdanos a que el mayor número de personas pueda vivir la experiencia del Amor de Dios por medio de los mensajes de María.