“Queridos hijos, no tengáis corazones duros, cerrados y llenos de temor. Permitid a mi amor materno iluminarlos y llenarlos de amor y de esperanza, para que yo, como Madre, pueda atenuar vuestros dolores, porque los conozco y los he experimentado. El dolor eleva y es la oración más grande. Mi Hijo ama de manera especial a los que padecen dolores. Él me ha enviado para que os los atenúe y traeros esperanza. ¡Confiad en Él! Sé que para vosotros es difícil, porque a vuestro alrededor veis cada vez más tiniebla. Hijos míos, es necesario aniquilarla con la oración y el amor. Quien ora y ama no teme, tiene esperanza y amor misericordioso. Ve la luz, ve a mi Hijo. Como apóstoles míos, os llamo para que intentéis ser ejemplo de amor misericordioso y de esperanza. Siempre volved a orar para tener el mayor amor posible, porque el amor misericordioso porta la luz que aniquila toda tiniebla, porta mi Hijo. No tengáis miedo, no estáis solos: Yo estoy con vosotros. Os pido que oréis por vuestros pastores, para que en todo momento tengan amor, y actúen con amor hacia Mi Hijo, por medio de Él y en memoria de Él. ¡Os doy las gracias!”
Actualidad
- Medjugorje, 17 de febrero de 2026
- Sor Emmanuel y la casa Bethléem de Medjugorje
- Medjugorje, 16 de enero de 2026
- Medjugorje, 16 de diciembre de 2025
- Medjugorje, 16 de noviembre de 2025
Categorías
- Comentarios mensajes
- Eco di Medjugorje
- La Honda
- Libros
- Mensajes extraordinarios
- Noticias
- Prensa
- Prensa Digital
- Reportajes y publicaciones
- Reports Padre Danko
- Reports Padre Jozo
- Reports Sor Emmanuel
- Retiro
- Revista Alba
- Semanario Catalunya Cristiana
- Testimonio-Entrevista
- Testimonios
- Testimonios del Clero
- Un Manantial de Gracia
- Videos