|

Mensaje del 30 de octubre de 1986

Queridos hijos, hoy deseo invitaros a que toméis en serio y viváis los mensajes que os doy. Queridos hijos, es por vosotros que me he quedado aquí tanto tiempo, para ayudaros a poner en práctica todos los mensajes que os he dado. Por eso, hijos míos, vivid por amor a mí todos los mensajes que os estoy dando. Gracias por haber respondido a mi llamada.

Icono donacions

Donatius

Ajuda’ns a que el major nombre de persones pugui viure la experiència de l’Amor de Déu mitjançant els missatges de María.