“¡Queridos hijos! Hoy, de una manera especial, os traigo al Pequeño Jesús para que El os bendiga con Su bendición de paz y de amor. Queridos hijos, no olvidéis que ésta es una gracia que muchas personas ni conocen ni aceptan. Por eso, vosotros, los que os decís Míos y que buscáis mi ayuda, entregaros completamente. Por encima de todo, dad vuestro amor y vuestro ejemplo en vuestras familias. Vosotros dicen que la Navidad es una celebración familiar. Por eso, queridos hijos, dad a Dios el primer lugar en vuestras familias, a fin de que El pueda daros la paz y pueda protegeros no únicamente de la guerra sino también de cualquier ataque satánico en tiempos de paz. Si Dios está con vosotros lo tenéis todo; pero si no lo aceptáis, entonces sois pobres y estáis perdidos y no sabéis de qué lado estáis. Por eso, queridos hijos, decidíos por Dios y entonces lo tendréis todo. Gracias por haber respondido a mi llamada”
Archivo de mensajes
-
Mensaje del 25 de Diciembre de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy, de una manera especial, os traigo al Pequeño Jesús para que El os bendiga con Su bendición de paz y de amor. Queridos hijos, no olvidéis que ésta es una gracia que muchas personas ni conocen ni aceptan. Por eso, vosotros, los que os decís Míos y que buscáis mi ayuda, entregaros completamente. Por encima de todo, dad vuestro amor y vuestro ejemplo en vuestras familias. Vosotros dicen que la Navidad es una celebración familiar. Por eso, queridos hijos, dad a Dios el primer lugar en vuestras familias, a fin de que El pueda daros la paz y pueda protegeros no únicamente de la guerra sino también de cualquier ataque satánico en tiempos de paz. Si Dios está con vosotros lo tenéis todo; pero si no lo aceptáis, entonces sois pobres y estáis perdidos y no sabéis de qué lado estáis. Por eso, queridos hijos, decidíos por Dios y entonces lo tendréis todo. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Noviembre de 1991
“¡Queridos hijos! También en este tiempo os llamo a la oración. Orad para que podáis comprender lo que Dios os quiere decir a través de mi presencia y de estos mensajes que os estoy dando. Mi deseo es el de acercaros cada vez más a Jesús y a Su Corazón herido, para que podáis comprender el inmenso amor con el que El se ha entregado por cada uno de vosotros. Por eso, queridos hijos, orad para que de vuestros corazones pueda brotar una fuente de amor hacia cada persona, incluso hacia quienes os odian y os desprecian. De esa manera, seréis capaces de vencer, con el amor de Jesús, todas las miserias de este mundo lleno de sufrimientos, que no tiene esperanza para aquellos que no conocen a Jesús. Yo estoy con vosotros y os amo con el amor inmenso de Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Octubre de 1991
“¡Queridos hijos: orad, orad, orad!”
-
Menaje del 25 de Septiembre de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy, de una manera especial, os invito a todos ustedes a la oración y a la renuncia porque ahora, como nunca antes, Satanás quiere mostrar al mundo su rostro ignominioso con el cual quiere seducir a la mayor cantidad posible de personas y llevarlas por el camino de la muerte y el pecado. Por tanto, queridos hijos, ayudad a mi Corazón Inmaculado a triunfar en este mundo tan pecador. Os pido que ofrezcáis vuestras oraciones y sacrificios por mis intenciones, para que Yo pueda presentárselos a Dios por lo que sea más necesario. Olvidad vuestros deseos, queridos hijos, y orad por lo que Dios desea, no por lo que vosotros deseáis. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Agosto de 1991
“¡Queridos hijos! También hoy os invito a la oración. Ahora, como nunca antes, mi plan ha comenzado a realizarse. Satanás es fuerte y quiere arrasar con mis planes de paz y de alegría y haceros pensar que mi Hijo no está firme en vuestras decisiones. Por eso, os invito, queridos hijos, a orar y a ayunar con una firmeza aún mayor. Os invito a una renuncia por nueve días, a fin de que, con vuestra ayuda, todo lo que Yo quería que se realizara por medio de los secretos que comenzaron en Fátima pueda cumplirse. Os invito, queridos hijos, a comprender la importancia de mi venida y la seriedad de la situación. Yo quiero salvar a todas las almas y presentarlas a Dios. Por eso, oremos para que todo lo que he comenzado se realice cabalmente. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Julio de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy os invito a orar por la paz! En este tiempo, la paz está amenazada de manera especial, y os pido que renovéis el ayuno y la oración en vuestras familias. Queridos hijos, deseo que comprendáis la seriedad de la situación y que comprendáis que mucho de lo que va a suceder depende de vuestra oración. Pero vosotros oráis poco. Queridos hijos, estoy con vosotros y os llamo a que comencéis a orar y a ayunar como en los primeros días de mi venida. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Junio de 1991 – 10 Aniversario de Apariciones
“¡Queridos hijos! Hoy, en este gran día que vosotros me habéis regalado, Yo deseo bendeciros a todos y deciros que en estos días, mientras estoy con vosotros, son días de gracia. Deseo instruiros y ayudaros a caminar en el camino de la santidad. Hay muchas personas que no desean entender mis mensajes y aceptar con seriedad lo que estoy diciendo, por eso os llamo y os pido que con vuestras vidas y cada día deis testimonio de mi presencia. Si vosotros oráis, Dios os ayudará a descubrir la verdadera razón de mi venida. Por eso, hijos míos, orad y leed las Sagradas Escrituras, de tal manera que, por medio de mi venida, vosotros descubráis en las Sagradas Escrituras el mensaje para vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Mayo de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy os invito a todos vosotros que habéis escuchado mi mensaje de paz a llevarlo a cabo con seriedad y con amor en vuestras vidas. Hay muchos que piensan, que están haciendo mucho al hablar de los mensajes pero que no los viven. Queridos hijos, Yo os invito a la vida y a cambiar todo lo negativo que hay en vosotros, de tal manera que se transforme en positivo y en vida. Queridos hijos, Yo estoy con vosotros y deseo ayudaros a todos en vuestras vidas para que al vivirlas deis testimonio de la Buena Nueva. Yo estoy aquí, queridos hijos, para ayudaros y para conduciros al Cielo, en el que hay alegría, y a través de la alegría podéis ya, desde ahora, vivir el Cielo. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Abril de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy también os invito a que vuestra oración sea una oración con el corazón. Que cada uno de vosotros encuentre el tiempo para hacer oración, de tal manera que en vuestra oración descubráis a Dios. Yo no deseo que habléis de oración, sino que hagáis oración. Que cada uno de vuestros días esté lleno de una oración de gratitud a Dios por la vida y por todo lo que tenéis. Yo no deseo que vuestras vidas transcurran en palabras, sino que glorifiquéis a Dios con obras. Yo estoy con vosotros y estoy agradecida con Dios por cada momento que paso con vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Marzo de 1991
“¡Queridos hijos! Nuevamente hoy, Yo os invito a vivir la Pasión de Jesús en oración y en unión con El. Decidiros e a consagrarle más tiempo a Dios, Quien os ha concedido estos días de gracia. Por eso, queridos hijos, orad y de manera especial renovad en vuestros corazones vuestro amor por Jesús. Yo estoy con vosotros y Yo os acompaño con mi bendición y mi oración. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Febrero de 1991
¡Queridos hijos! Hoy os invito a que os decidáis por Dios, pues el distanciamiento es fruto de la falta de paz en vuestros corazones. Sólo Dios es la paz; por eso, acercaros a El por medio de vuestra oración personal y vivid entonces la paz en vuestros corazones. De esa manera, la paz brotará desde vuestros corazones hacia todo el mundo. No habléis de paz sino practicarla. Yo os bendigo a cada uno de vosotros y a cada una de vuestras buenas decisiones. Gracias por haber respondido a mi llamada”
-
Mensaje del 25 de Enero de 1991
“¡Queridos hijos! Hoy, como nunca antes, Yo os invito a la oración. Vuestra oración debe ser una oración por la paz. Satanás es fuerte y desea no solamente destruir la vida humana, sino también la naturaleza y el planeta que habitáis. Por eso, queridos hijos, orad, para que por medio de la oración seáis protegidos con la bendición de la paz de Dios. Dios me envió a vosotros para que Yo os ayude. Si lo deseáis, tomad el Rosario. El Rosario por sí solo puede hacer milagros en el mundo y en vuestras vidas. Yo os bendigo y me quedaré con vosotros tanto tiempo como sea la Voluntad de Dios. Gracias porque vosotros no vais a traicionar mi presencia aquí. Yo os doy gracias también porque vuestra respuesta es la de servir a Dios y a la paz. Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Arxiu
Missatges per vident
Donatius
Ajuda’ns a que el major nombre de persones pugui viure la experiència de l’Amor de Déu mitjançant els missatges de María.






