Queridos hijos, alegraos conmigo, mi corazón se regocija por Jesús a Quien quiero regalaros en este día. Quiero, queridos hijos, que cada uno le abra su corazón a Jesús y yo os lo daré a vosotros con amor. Deseo, queridos hijos, que Jesús os transforme, os instruya y os proteja. Hoy oro por cada uno de vosotros de manera especial y os presento al Señor para que Él se os revele. Os invito a la oración sincera del corazón a fin de que vuestra oración sea un encuentro con el Señor. Poned al Señor en el primer lugar en el trabajo y en la vida de todos los días. Hoy os invito a obedecerme firmemente y a hacer todo cuanto os digo. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de diciembre de 1987
Queridos hijos, alegraos conmigo, mi corazón se regocija por Jesús a Quien quiero regalaros en este día. Quiero, queridos hijos, que cada uno le abra su corazón a Jesús y yo os lo daré a vosotros con amor. Deseo, queridos hijos, que Jesús os transforme, os instruya y os proteja. Hoy oro por cada uno de vosotros de manera especial y os presento al Señor para que Él se os revele. Os invito a la oración sincera del corazón a fin de que vuestra oración sea un encuentro con el Señor. Poned al Señor en el primer lugar en el trabajo y en la vida de todos los días. Hoy os invito a obedecerme firmemente y a hacer todo cuanto os digo. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de noviembre de 1987
Queridos hijos, también hoy os invito a que cada uno se decida nuevamente a abandonarse completamente a mí. Solo así podré también presentaros a cada uno de vosotros a Dios. Queridos hijos, sabéis que os amo inmensamente y que os quiero a cada uno de vosotros para mí. Pero Dios os ha dado a todos la libertad, que yo respeto con todo amor y a la que me someto con humildad. Deseo, hijos queridos, que ayudéis para que se lleve a cabo todo lo que Dios ha planeado para esta parroquia. Si no oráis no seréis capaces de descubrir mi amor ni los planes que Dios tiene para esta parroquia y para cada uno de vosotros. Orad para que Satanás no os atraiga con su orgullo y su falso poder. Estoy con vosotros y deseo que creáis realmente que os amo. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de octubre de 1987
Queridos hijos, hoy deseo invitaros a que cada uno de vosotros se decida por el Paraíso. El camino es difícil para todos aquellos que no se han decidido por Dios. Queridos hijos, decidíos y creed que Dios se ofrece a vosotros en toda su plenitud. Vosotros estáis invitados y es necesario que respondáis al Padre que os invita a través de mí. Orad, porque en la oración cada uno de vosotros puede alcanzar la plenitud del amor. Os bendigo y deseo ayudaros para que cada uno de vosotros esté bajo mi manto. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de septiembre de 1987
Queridos hijos, hoy también deseo invitaros a la oración. Que la oración sea para vosotros la vida. Queridos hijos, dedicad vuestro tiempo solo a Jesús, y Él os dará lo que buscáis. Él se os revelará en toda su plenitud. Queridos hijos, Satanás es fuerte y os acecha a cada uno de vosotros para poneros a prueba. ¡Orad! Así no podrá dañaros ni obstaculizaros en el camino de la santidad. Queridos hijos, creced día a día mediante la oración cada vez más hacia Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de agosto de 1987
Queridos hijos, hoy también os llamo a todos, a que os decidáis a vivir los mensajes. Dios me ha concedido también en este año, que la Iglesia me ha dedicado, el poder hablaros e invitaros a la santidad. Queridos hijos, pedid a Dios las gracias que Él os concede a través de mí. Estoy dispuesta a interceder ante Dios por todo aquello que buscáis, porque Dios me ha permitido obtener esas gracias para vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje de julio de 1987
Queridos hijos, os ruego que a partir de hoy acojáis el camino de la santidad. Os amo y por eso deseo que seáis santos. No quiero que Satanás os obstaculice en este camino. Queridos hijos, orad y aceptad todo lo que Dios os presenta en este camino, que es doloroso pero a quien comience a recorrerlo, Dios le revelará toda la dulzura, de modo que responderá con gusto a cada llamada vuestra. No le deis importancia a las cosas pequeñas de aquí, aspirad a las del Cielo. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje de junio de 1987
Queridos hijos, hoy os doy las gracias y deseo invitaros a todos a la paz de Dios. Deseo que cada uno experimente en su propio corazón esa paz que Dios da. Hoy quiero bendeciros a todos; os bendigo con la bendición del Señor. Y os suplico, hijos queridos, que sigáis y viváis mi camino. Os amo, hijos queridos, y por eso quizás tantas veces os invito y os doy gracias por todo lo que estáis haciendo por mis intenciones. Os ruego, ayudadme para que pueda ofreceros al Señor y para que os salve y os guíe por el camino de salvación. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de mayo de 1987
Queridos hijos, os invito a cada uno a comenzar a vivir en el amor de Dios. Queridos hijos, estáis predispuestos a pecar y poneros en manos de Satanás sin reflexionar. Os invito a cada uno a decidiros conscientemente por Dios y contra Satanás. Soy vuestra Madre y por eso deseo conduciros a todos a la santidad completa. Quiero que cada uno sea feliz aquí en la tierra y que esté conmigo en el Cielo. Queridos hijos, este es el propósito de mi venida aquí y mi deseo. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de abril de 1987
Queridos hijos, hoy también os invito a todos a la oración. Sabed, hijos queridos, que Dios os concede gracias especiales en la oración, por eso, buscad y orad para poder llegar a comprender todo lo que os ofrezco aquí. Os invito, queridos hijos, a orar con el corazón. Vosotros sabéis que sin la oración no podéis comprender todo aquello que Dios planea para cada uno de vosotros; por eso, orad. Deseo que a través de cada uno de vosotros se lleve a cabo el plan de Dios, que crezca todo lo que Dios ha puesto en vuestros corazones. Por lo tanto, orad para que la bendición de Dios os proteja a cada uno de todo el mal que os amenaza. Os bendigo, hijos queridos. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de marzo de 1987
Queridos hijos, hoy os agradezco su presencia en este lugar donde os estoy dando gracias especiales. Os invito a que cada uno comience a vivir la nueva vida que Dios desea de vosotros y a empezar a hacer buenas obras de amor y misericordia. No deseo, hijos queridos, que viváis los mensajes y al mismo tiempo sigáis pecando, porque eso no es de mi agrado. Por lo tanto, queridos hijos, deseo que cada uno comience una nueva vida y que no destruyáis todo lo que Dios obra en vosotros y todo lo que os está dando. Os doy mi bendición especial y permanezco junto a vosotros en el camino de la conversión. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de Febrero de 1987
Queridos hijos, hoy deseo cubriros con mi manto y conduciros a todos hacia el camino de conversión. Queridos hijos, os ruego que entreguéis al Señor todo vuestro pasado, todo el mal que se ha acumulado en vuestros corazones. Deseo que cada uno de vosotros sea feliz, pero con el pecado nadie puede serlo. Por lo tanto, hijos queridos, orad y en la oración conoceréis el nuevo camino del gozo. La alegría se manifestará en vuestros corazones y así podréis ser testigos alegres de lo que mi Hijo y Yo deseamos de cada uno de vosotros. Os bendigo. Gracias por haber respondido a mi llamada.
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Mensaje del 25 de enero
Queridos hijos, quiero invitaros a todos a que desde hoy viváis una nueva vida. Queridos hijos, deseo que comprendáis que Dios os ha elegido a cada uno de vosotros como instrumento para Su plan de salvación de la humanidad. Vosotros no podéis entender cuán importante es vuestro puesto en este plan de Dios, por eso, hijos queridos, rezad para que en la oración podáis comprender el plan de Dios para vosotros. Estoy con vosotros para que podáis realizarlo plenamente. Gracias por haber respondido a mi llamada.

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